Esta es otra regla permanente en el mundo de los negocios y aplica a todo lo que hagas: funcionalidades, empleados, inversionistas, socios, apariciones en prensa. Las empresas que se inician frecuentemente se muestran ansiosas por aceptar personas e ideas de otros en su mundo. Casi siempre podrás permitirte esperar si es que no te sientes completamente a gusto con algo. Es preferible equivocarse por no decir Si rápido que lamentarse de muchos Si que nunca debimos haber dicho. De hecho, se considera que una de las mayores fortalezas de Google (y una gran fuente de frustación para algunos alrededor) ha sido su capacidad de decir No a aparentes oportunidades, dinero fácil, empleados potenciales y diversos tratos. Han sabido tomarse su tiempo.
Se simple y casual. Nos estamos moviendo hacia lo que llamo la “Web casual? y este será un espacio mucho más grande de lo que ha sido el Web de hobby o la Web de profesionales. Por que? Porque la mayoría de las personas son comunes y corrientes, y ahora las personas comunes y corrientes tendrán banda ancha. Si realmente quieres pegar jonrones, te recomiendo que crees servicios que realmente se ajusten a lo que la gente hace día a día y que no requieran gran esfuerzo, mucho tiempo o difíciles aprendizajes. Por ejemplo, Flickr le permite a las personas de “a pie? publicando y compartiendo sus fotos entre amigos y familiares, una actividad totalmente “casual?. Los juegos “casuales? abundan por doquier. Skype busca facilitar las conversaciones casuales. Esa es la idea.
Hay un gentío pensando -y probablemente trabajando- en las mismas cosas en que tu piensas. Y por cierto, uno de ellos tiende a ser Google. Aprende a vivir con eso. Cómo? Primero que nada, dáte cuenta que prácticamente no hay espacios en donde no haya competencia y eso no es problema, porque en cierta forma la competencia es buena, especialmente cuando se requiere que se asimilen nuevos mercados e ideas. Nunca dejes de observar la regla No. 1, los especializados tienden a ganarle a los generalistas. Es recomendable que obtengas un buen nombre que no sea genérico (lo genérico ya no está de moda). Claro, eso es más fácil decirlo que hacerlo, pero el error más típico es nombrar tratando de ser descriptivo, lo cual lleva a un gran número de nombres difícilmente diferenciables.